La educación de escolares sordos e hipoacúsicos

La Educación Especial garantiza la atención de cada uno de los escolares sordos e hipoacúsicos del país, a partir de una valoración integral de la pérdida auditiva y tomando en consideración los aspectos cuantitativos (pérdida auditiva en decibeles en las distintas frecuencias) y cualitativos (momentos de aparición de la pérdida, nivel de desarrollo del lenguaje, momento de detección del defecto, ajuste de la prótesis, magnitud en que el equipo compensa la pérdida, características individuales del escolar, potenciales de desarrollo de este y otras particularidades).

Entre las principales líneas de la labor compensatoria están la estimulación y el desarrollo de la audición residual de los alumnos y la búsqueda, conjuntamente con la Asociación Nacional de Sordos, de los modelos comunicativos que favorecen el desarrollo adecuado de la personalidad de los escolares sordos e hipoacúsicos, a partir de la satisfacción de sus necesidades educativas especiales.

El diagnóstico confiable y efectivo constituye el punto de partida para la definición de las estrategias de intervención pedagógica y para la selección de la modalidad lingüística, donde la Lengua de Señas Cubanas juega un papel importante.

Por otra parte, en la enseñanza se perfecciona de manera sistemática el trabajo en relación con el desarrollo del lenguaje oral por el importante papel que este desempeña en la plena integración de las personas sordas e hipoacúsicas.

La Educación Especial atiende a los escolares sordos e hipoacúsicos en la etapa preescolar y escolar, que presentan una pérdida auditiva moderada o severa en la zona promedio del lenguaje (500 a 2 000 Hz).

La educación temprana y preescolar se inicia a los 18 meses, en círculos infantiles especializados y en salones especiales en círculos generales. Desde que se detecta la pérdida auditiva, los técnicos de los equipos del CDO orientan a la familia.

Este período tiene una duración de 5 años y constituye una etapa muy valiosa para la definición del diagnóstico, el desarrollo de las potencialidades cognoscitivas y la formación de las bases lingüísticas y comunicativas de los menores deficientes auditivos, pues se aprovecha el período sensitivo, en el cual, según A. Leontiev, se forma las primeras relaciones para el desarrollo de la personalidad.

La etapa escolar comienza a partir de 5 1/ 2 años y comprende el nivel primario y el medio básico. En las escuelas para estos escolares se plantean objetivos generales, similares a la de la enseñanza general politécnica y laboral, y objetivos dirigidos a lograr el desarrollo de la comunicación.

Los alumnos egresados de las escuelas especiales pueden continuar estudios en Secundaria Básica, la Educación Técnico Profesional y la Educación Superior.

El proyecto de desarrollo del Modelo Educativo Bilingüe Cubano, en el área de la educación a las personas sordas, es hoy una prioridad para el Sistema Nacional de Educación Especial, el cual se introduce legalmente como Política Educacional con el establecimiento desde el año 2002 de las líneas de desarrollo de esta especialidad.

Proyecto Modelo Cubano de Educación Biligüe

Comentarios


Deja un comentario