Los adolescentes de la escuela pedagógica pueden acceder a diferentes fuentes de información más allá de las promovidas por la institución educacional, en especial mediante internet y las nuevas tecnologías de la comunicación y la información; eso les lleva a actividades que ocupan su tiempo pero amplían su visión de la sociedad y del mundo, lo que realizan con creciente determinación.
Otro aspecto significativo en estas edades es el consumo cultural actual, parte esencial de la actividad, a veces asociada a lo recreativo pero de enriquecimiento humano. En ella se producen nuevas relaciones, significativas para muchos adolescentes. Escuchar música, ver videos, hace ejercicios, compartir con amigos, amplían sus intereses; también se mantienen en una parte de los estudiantes de la educación media superior insatisfacciones en este campo por no encontrar las ofertas recreativas deseadas. Es de señalar que los estudiantes, en su mayoría, manifiestan no satisfacer sus expectativas culturales y de recreación,
En sentido general, el desarrollo que tiene lugar durante esta etapa, es el resultado de los procesos de actividad y comunicación en los que se involucra el adolescente, los cuales le permiten alcanzar mayores niveles de autoconciencia, autovaloración y autoevaluación de las capacidades y habilidades adquiridas, en correspondencia con sus principales esferas de actuación, de manera tal, que estos se convierten en elementos esenciales y que son fundamentales como elementos orientadores en la organización del proceso de formación y desarrollo de la personalidad del estudiante de la escuela pedagógica, a partir de la concepción de tipos de actividades y comunicación que promuevan su participación activa y consciente en los procesos de aprendizaje, sobre la base de las particularidades y potencialidades de la edad y fundamentalmente de la diversidad de estudiantes en el grupo clase.
Concepción curricular [1]
La formación profesional de los educadores y los maestros de primaria y especial exige de una clara concepción curricular. Está considerado el currículo “como proyecto educativo integral con carácter de proceso, que expresa las relaciones de interdependencia en un contexto histórico-social, condición que le permite rediseñarse sistemáticamente en función del desarrollo social, progreso de la ciencia y necesidades de los estudiantes, que se traduzca en la educación de la personalidad del ciudadano que se aspira a formar”.[2]
En la formación del profesional el currículo “como proyecto educativo innovador, con carácter procesal y enfoque humanista que, a partir de la determinación participativa de los problemas profesionales anticipa e integra, sobre bases objetivas y fundamentos científicos, las funciones, tareas y cualidades del profesional de la educación, con vistas a alcanzar los objetivos formativos generales en los egresados...”.[3]
Es a través del currículo como se legitiman algunos saberes, se excluyen otros y se jerarquizan o se integran las disciplinas o asignaturas a las que pertenecen dichos saberes. En este sentido, el currículo debe responder a decisiones de políticas públicas, en este caso en el ámbito de la educación, las cuales deberá reflejar las necesidades culturales y sociales de un paradigma aceptado y compartido por los miembros de la comunidad nacional.
El currículo de la escuela pedagógica como “el sistema de actividades y de relaciones, dirigidos a lograr el fin y los objetivos” [4] de la formación del profesional de la educación con nivel medio superior, articula con los niveles de educación de la primera infancia, primaria y especial, porque en ellos laborarán los egresados, la secundaria básica como nivel precedente y escenario de procedencia de los estudiantes de las escuelas pedagógicas, y con la educación superior por la necesaria formación universitaria posterior que deberán alcanzar los maestros egresados de estos centros formadores de docentes..
La concepción curricular que se asume para organizar el contenido de la formación del profesional de la educación, con nivel medio superior, se expresa en las actividades curriculares y extracurriculares que se concretan en una organización del sistema de asignaturas, así como en las actividades complementarias; todo lo cual se estructura para dar respuesta a las exigencias del perfil del egresado.
Caracterización del currículo en las escuelas pedagógicas
La concepción curricular de la escuela pedagógica se caracteriza por su integralidad ya que su diseño da respuesta a las aspiraciones de la sociedad en la formación del profesional teniendo en cuenta las necesidades y potencialidades de los estudiantes.
La flexibilidad, como característica del currículo, permite la adaptación a las nuevas exigencias y condiciones concretas de la sociedad, la institución y los estudiantes tomando en cuenta las necesidades y potencialidades de los diferentes contextos donde tiene lugar el proceso formativo. Dicha flexibilidad debe permitir la incorporación y modificación de contenidos de acuerdo con las nuevas exigencias en la formación del profesional, la atención a la diversidad y la orientación individualizada, así como la participación activa de los estudiantes en su formación mediante la vinculación constante con el entorno socioeconómico. La flexibilidad del currículo permite, además, la diversificación de las actividades curriculares, la variedad en formas de organización del aprendizaje y de la institución en general y permite en el fondo de tiempo que se sugiere la inclusión de actividades que complementan el currículo tanto de aprendizaje como educativas.
La contextualización del currículo deviene una de las características esenciales al propiciar que se tomen en consideración las particularidades concretas de cada uno de los contextos de formación, el estudio de la localidad y su aporte en el cumplimiento del perfil del egresado. Se brinda atención especial a las características del contexto social en el que está ubicado el centro formador como una potencialidad para la concreción del currículo de formación mediante el vínculo estrecho con la vida y la realidad en que viven y se desarrollan los estudiantes. Por ejemplo, la profundización en la pedagogía del sector rural en aquellas provincias donde predominan las comunidades rurales.
Concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje en la escuela pedagógica
El diseño curricular de la formación del maestro primario y del educador preescolar desde un enfoque histórico-cultural concibe el aprendizaje como un proceso activo de apropiación de la experiencia histórico social en el que el estudiante hace suya esa experiencia que ha aportado la humanidad; en un proceso activo y creativo, en el cual, con la ayuda del maestro o de otro compañero más capaz, construye los contenidos de aprendizaje e incorpora a sus conocimientos, habilidades y hábitos, a su experiencia individual y a su personalidad; nuevos elementos, enriquece y modifica, los que ya poseía.
La concepción de la formación histórico-cultural de los profesionales se define como el sistema de conceptos y principios de la formación pedagógica histórico-cultural, contenidos de este enfoque que conforman el currículo y características esenciales del aprendizaje que orientan la dirección del desarrollo profesional integral de los estudiantes.[5]
Desde este enfoque, se concibe la formación histórico-cultural del profesional de la educación infantil como el proceso de cooperación entre estudiantes y docentes en las diversas actividades formativas en condiciones que favorezcan la apropiación de los contenidos de la profesión y el crecimiento personal de los estudiantes en correspondencia con sus necesidades y con las exigencias del perfil del egresado. Esta concepción presupone que el proceso de enseñanza-aprendizaje en la escuela pedagógica debe:

    • Favorecer el enraizamiento cultural de los estudiantespor lo que aporta el contenido de este proceso a la apropiación de la cultura de la humanidad.
    • Propiciar la unidad de la instrucción y la educación.
    • Articular de forma coherente la teoría con la práctica en todo el sistema de actividades curriculares, extracurriculares y complementarias, lo que contribuye al desarrollo de las habilidades profesionales, especialmente en las actividades del sistema de formación laboral
    • Alcanzar la unidad del aprendizaje individual y grupal
    • Lograr la participación protagónica de los estudiantes en su proceso formativo.
    • Propiciar la unidad de lo cognitivo y lo afectivo que se manifiesta en un mayor vínculo, equilibrio y articulación entre la formación cognitiva y la emocional-sentimental que en el orden personal, provea al estudiante de un conjunto de sentimientos y saberes dirigidos a una formación más integral y a la apropiación de mecanismos que lo hagan desde una postura más consciente y responsable participar en los diferentes contextos sociales donde se desarrolla y le permitan el alcance de un mejor crecimiento personal
    • Lograr la atención diferenciada teniendo en cuenta las debilidades, fortalezas y potencialidades de los estudiantes.
    • Caracterizarse por el enfoque profesional pedagógico en todas las actividades que se realizan en la escuela pedagógica, especialmente en el tratamiento de los contenidos para favorecer la formación de modos de actuación profesional pedagógica en correspondencia con las exigencias de la práctica escolar.

Concepción de la evaluación del escolar en la escuela pedagógica
La evaluación de los estudiantes de las escuelas pedagógicas se realiza como parte integrante del proceso de enseñanza aprendizaje, todas las tareas o actividades que se realizan son evaluativas, aunque todas no se califiquen.
Se aspira a que la evaluación verifique el cumplimiento, en cada estudiante, de los objetivos y habilidades profesionales declarados para cada año académico.
En particular, la evaluación de las asignaturas debe permitir demostrar el dominio del sistema teórico, metodológico y práctico y caracterizarse por la utilización de diferentes técnicas que propicien la reflexión, el vínculo teoría-práctica, el crecimiento personal y profesional del estudiante y, al mismo tiempo, obtener información con carácter integrador del nivel alcanzado en el desarrollo de las habilidades profesionales.
La aplicación acertada del sistema de evaluación dependerá-de manera decisiva- de la calidad del profesor, su preparación científico-pedagógica, maestría, sentido de la responsabilidad y del dominio que tenga del contenido del sistema. Así pueden los profesores perfeccionar su trabajo contribuyendo a la formación de la personalidad de cada uno de los educandos.
El análisis de los resultados de la evaluación del aprendizaje permitirá a los profesores, jefes de departamentos, directivos y demás miembros del colectivo de las escuelas pedagógicas y otras instancias, hacer un análisis objetivo del estado del proceso educativo de los estudiantes en determinados períodos y establecer el plan de medidas necesario para perfeccionar los métodos y procedimientos de trabajo que coadyuvarán al logro de los objetivos propuestos.
En las escuelas pedagógicas se conciben diferentes formas y tipos de evaluación: sistemática, parcial y final, que se integran en los talleres de valoración de las actividades de la práctica laboral en cada año académico y en el ejercicio de culminación de estudios. Se debe avanzar hacia formas integradoras de evaluación y autoevaluación.
Grada curricular
La grada curricular que conforma el plan de estudio de la EP se concreta en asignaturas de Formación General y de la Especialidad, que se organizan en las áreas curriculares de Humanidades, Ciencias Exactas, Ciencias Naturalesy Pedagogía-Psicología.
Las asignaturas de formación general proporcionan saberes que contribuyen a la formación de una cultura pedagógica, que constituye la base de la preparación de los futuros educadores para el desarrollo de las funciones profesionales.
Las asignaturas de la especialidad propician los contenidos necesarios para la dirección del proceso educativo, y en particular del de enseñanza-aprendizaje, y para el desarrollo de las habilidades profesionales.
La organización de los contenidos en áreas curriculares no implica, necesariamente, la estructuración de los departamentos y la organización de los docentes en las escuelas pedagógicas.


Conjunto de posiciones teóricas sobre la base de las cuales se fundamenta, concibe y desarrolla el currículo.Grupo de trabajo intensivo del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas (ICCP)
Addine, Fátima y otros: Diseño curricular. Concreción de una concepción didáctica. Material digitalizado. IPLAC, 2005.
Miranda Lena, Teresita y Verena Páez Suárez: Ante los nuevos retos cambios curriculares en la formación del profesional de la educación. Editorial Ciencia y Técnica, La Habana, 2003.
ICCP: Propuesta de concepción curricular para el trabajo de las comisiones de enseñanza , 2016.
Bermúdez, Raquel:La formación de profesores de la educación técnica y profesional desde el enfoque histórico cultural en Cuba.VI Convención internacional de psicología Hóminis, 2013



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